Publicado en Peruvian-Americans.tv


En realidad, si desmembramos el mensaje del Presidente García, los dos primeros párrafos no dicen nada más que lo que la gente ya sabe por las noticias: el Perú viene creciendo de manera sostenida y cierto, si mantenemos este ritmo de crecimiento por los próximos diez años, mis hijos en proyecto, van a vivir en un Perú radicalmente distinto, más próspero, más integrado, más globalizado. La carne de este mensaje “diet” está en el tercer párrafo. Allí se mencionan los esfuerzos para abrir nuevas oficinas consulares, mejorar sus procesos, la promoción de alianzas con el sector privado para mejorar condiciones de salud, educación y necesidades financieras y la representación en el congreso de los peruanos en el exterior. Pero se me adormece el ánimo cuando leo palabras tan vacuas y floreras como “promoción”, “difusión” y “grandes esfuerzos”. Su contenido es difuso, expresa buenas intenciones pero no hablan de plazos ni proyectos concretos. El proyecto de ley en el Congreso es también un disparo al aire. ¿Cuántos proyectos tiene la agenda del parlamento más importante para los 30 millones de peruanos que un representante adicional para los connacionales en el exterior?¿Y cuáles son los chances de éxito con éste Congreso, fraccionado y difícil para alcanzar acuerdos? El mayor reto de un buen gobierno es saber escoger sus batallas y priorizar esfuerzos para ganarlas. Ejemplo claro es el Fujimorismo. Aunque haya terminado en una corrupción de terror, será siempre recordado por haber resuelto la inestabilidad económica y la inseguridad interna. Ergo, aún mantiene simpatizantes. Entonces ¿Qué chances reales tiene la ley de representación de los peruanos fuera? Más interesante habría sido que, si se habla de consulados, se diga específicamente cuántos consulados adicionales se piensa abrir en el siguiente año y en que ciudades; y si de legislación se trata, porqué en lugar de un representación en el Congreso, no se promueve una “Ley de Incentivos Para el Retorno de los Connacionales” en donde se establezca las medidas migratorias, laborales, financieras y tributarias para que los peruanos en el exterior con expertise profesional o capital para invertir regresen a trabajar o inviertan en el país. Eso resulta más interesante aún, y está muy vinculado a la actual necesidad de la economía peruana de contar con ingenieros, arquitectos y empresarios que ayuden a descentralizar, construir infraestructura y maximizar el desarrollo. Después de todo, migrar a otro país en búsqueda de un mejor futuro requiere de un espíritu emprendedor y aventurero muy bien recibidos en el Perú de hoy. Las buenas intenciones nos bastan para alcanzar resultados, suenan mejor medidas concretas con plazos definidos. Ojalá que este mensaje no quede solo en floro y pica-pica.
Feliz 28 de Julio.