
Publicado en Peruvian-Americans.tv
En la encuesta publicada en el diario El Comercio de Perú el día de ayer, 91% de los peruanos dijo estar orgulloso de su nacionalidad, y de ese porcentaje, el 49% señaló que la causa del orgullo se debe a los recursos naturales. La respuesta encierra dos cuestiones, una importante, y otra preocupante. Lo importante es que reconocemos al país como rico, con diversidad de recursos naturales, con posibilidades de desarrollo. Es decir, el Perú es un país con oportunidades. Aquí hay que preguntarse, ¿Qué necesitamos entonces para generar una industria como la de la biotecnología para agregar valor a esa diversidad? Esto en otras palabras, de facilitar el salto de una economía extractiva, que exporta papas, maíz, camote, arroz, etc, a una de valor agregado, que mete “brain power” a los recursos naturales, y que puede por ejemplo, procesar el Sacha Inchi y convertirlo en productos derivados ricos en Omega 3 que ayuden a reducir el alto colesterol, principal causa muertes por infarto en los Estados Unidos, y más aún, en el mercado hispano americano. ¿Qué tenemos que hacer para generar esta infraestructura? ¿Cómo podemos atraer nuevamente a los científicos peruanos radicados en el extranjero? ¿Cómo podemos generar las condiciones para que las industrias de la biotecnología de Massachusetts y California, abran sucursales en la Costa, Sierra y Selva peruana? Una estudiante de economía de la Universidad de Chicago me dijo que en el fondo todo se trata de generar políticas con los adecuados incentivos y la difusión de la información. ¿Cuáles sería estos incentivos para que el talento peruano regrese al país?
La segunda cuestión que preocupa es que los peruanos basen el orgullo por la peruanidad en los recursos naturales. Si bien es un buen comienzo, la peruanidad debería estar cifrada en capacidades y características inherentes a la persona, más que en algo totalmente externo a ella. Es como si yo basara mi autoestima en el hecho de tener una casa grande, un lindo carro, y un perro de pedigree. ¿Qué pasa entonces si lo pierdo todo por un mal negocio y mi perro se muere de infarto al tener que pasar del caviar al Eukanuba? ¿Seguirá en pie mi autoestima? ¿Podría levantarme de la caída? Estoy casi seguro que si le preguntan a un japonés porque está orgulloso de ser japonés, probablemente responda por la ética de trabajo, la disciplina y el respeto por el honor; a un americano, por la capacidad de innovación, por el optimismo y dinamismo, por la inteligencia y tolerancia; a un brasilero, por la alegría, por la creatividad, por el talento para disfrutar la vida. Encontrar esas respuestas va de la mano con el reto de encontrar la definición de peruanidad, proceso en el que coinciden muchos hoy, vamos en camino. Esperamos que para los 200 años de nuestra fundación, 13 años desde hoy hayamos encontrado las cuatro o cinco palabrillas que definen por igual a un peruano de Madre Dios, Lima, Arequipa, Cuzco, Paterson New Jersey, Nueva York o Miami.




