by
Gonzalo Urbina
on Thu 12 Jul 2007 01:05 BST |
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Cosmos
El juez chileno finalmente decidió rechazar
el pedido de extradición de Fujimori y creo que todos pensamos que quizás se lo
debió pensar un poco más. La resolución completa se puede bajar acá,
pero la verdad es que es algo tediosa de leer. Si de por si el lenguaje técnico
legal es enredado, una vez que uno pone toda una discusión de corrido, sin títulos,
es poco más que imposible. Qué le costaba poner tres títulos (por ya no pedir
un índice): Dice Perú, Dice Fujimori, Digo Yo. En fin, alguien que es abogado
puede seguramente explicar todo esto mejor que yo, pero por lo que entiendo el
Juez dice que no porque:
1.- Algunos de los delitos han prescrito.
2.- Otros delitos no están contemplados en
la legislación chilena.
3.- No se han observado las formas legales
adecuadas en algunos casos.
Todavía no hay nada dicho, hay que esperar
a la confirmación o revisión por parte de la Corte Suprema de
Chile, pero en definitiva esto representa un golpe para todos los que quisiéramos
ver a Fujimori en un juzgado peruano. Como
ya dije, no estoy capacitado para discutir desde un punto de vista legal la
decisión, pero si me gustaría rescatar un tema. Que un juzgado rechace un
pedido porque no cumple la forma legal adecuada, no está tipificado en la ley o
ha prescrito, es como jalar un examen por no
saber el nombre del
curso. Entiendo que se rechace un pedido porque la norma tiene un hueco o se
puede entender de dos maneras o no se cuenta con suficiente evidencia, pero que
se rechace porque es extemporáneo o inaplicable es una demostración de
ineptitud por parte del
solicitante. Claro, eso puede ser visto desde otra perspectiva, finalmente la
fiscal chilena recomendó la extradición basándose en la misma información que
el juez y conociendo la ley chilena probablemente igual de bien. ¿Entonces? Bueno,
una de dos: o la fiscalía peruana es incompetente y la fiscal chilena es fácil
de convencer, o el juez es un incompetente (y / o fácil de convencer / presionar).
Por último, y un poco al margen del tema legal, qué
situación más complicada para Alan y la Bachelet. El primero, porque la sensación general
que se tiene en Lima es de “esos chilenos otra vez”, cuando en realidad de “esos
chilenos” nada: la decisión la tomó un juez que pertenece a un sistema judicial
un millón de veces más independiente y transparente que el nuestro. La segunda
porque no le interesa ser la apestada de América Latina,
pero tampoco creo que pueda quedarse de brazos cruzada si desde el Perú políticos
y personajes públicos empiezan a despotricar de Chile y de lo poco que recuerdan todo
lo que sufrieron con Pinochet. Simpática semana la que se viene para los
analistas legales y de relaciones exteriores.