El juez chileno finalmente decidió rechazar el pedido de extradición de Fujimori y creo que todos pensamos que quizás se lo debió pensar un poco más. La resolución completa se puede bajar acá, pero la verdad es que es algo tediosa de leer. Si de por si el lenguaje técnico legal es enredado, una vez que uno pone toda una discusión de corrido, sin títulos, es poco más que imposible. Qué le costaba poner tres títulos (por ya no pedir un índice): Dice Perú, Dice Fujimori, Digo Yo. En fin, alguien que es abogado puede seguramente explicar todo esto mejor que yo, pero por lo que entiendo el Juez dice que no porque:

1.- Algunos de los delitos han prescrito.

2.- Otros delitos no están contemplados en la legislación chilena.

3.- No se han observado las formas legales adecuadas en algunos casos.

Todavía no hay nada dicho, hay que esperar a la confirmación o revisión por parte de la Corte Suprema de Chile, pero en definitiva esto representa un golpe para todos los que quisiéramos ver a Fujimori en un juzgado peruano. Como ya dije, no estoy capacitado para discutir desde un punto de vista legal la decisión, pero si me gustaría rescatar un tema. Que un juzgado rechace un pedido porque no cumple la forma legal adecuada, no está tipificado en la ley o ha prescrito, es como jalar un examen por no saber el nombre del curso. Entiendo que se rechace un pedido porque la norma tiene un hueco o se puede entender de dos maneras o no se cuenta con suficiente evidencia, pero que se rechace porque es extemporáneo o inaplicable es una demostración de ineptitud por parte del solicitante. Claro, eso puede ser visto desde otra perspectiva, finalmente la fiscal chilena recomendó la extradición basándose en la misma información que el juez y conociendo la ley chilena probablemente igual de bien. ¿Entonces? Bueno, una de dos: o la fiscalía peruana es incompetente y la fiscal chilena es fácil de convencer, o el juez es un incompetente (y / o fácil de convencer / presionar).

Por último, y un poco al margen del tema legal, qué situación más complicada para Alan y la Bachelet. El primero, porque la sensación general que se tiene en Lima es de “esos chilenos otra vez”, cuando en realidad de “esos chilenos” nada: la decisión la tomó un juez que pertenece a un sistema judicial un millón de veces más independiente y transparente que el nuestro. La segunda porque no le interesa ser la apestada de América Latina, pero tampoco creo que pueda quedarse de brazos cruzada si desde el Perú políticos y personajes públicos empiezan a despotricar de Chile y de lo poco que recuerdan todo lo que sufrieron con Pinochet. Simpática semana la que se viene para los analistas legales y de relaciones exteriores.