El problema es la cocaina. La receta incluye:

Producción de pasta de coca: kerosene, gasolina u otros solventes orgánicos parecidos; alcalis, por ejemplo, carbonatos de sodio, potasio o calcio, hidróxido de sodio u óxido de calcio; ácidos, por ejemplo, el sulfúrico.

Producción de cocaína base: oxidantes, por ejemplo, permanganato de potasio o peróxido de hidrógeno; ácido sulfúrico; alcalis, por ejemplo, solución acuosa de amoníaco (Agua Amoniacal).

Producción de clorhidrato de cocaína: solventes orgánicos por ejemplo, éter etílico, acetona, metiletilcetona o tolueno; ácido clorhídrico.

Noten que la hoja de coca es uno de los tantos componentes.

La cocaína es la que causa los daños. No la hoja. Un reciente estudio sobre la política anti-drogas británica ha determinado que enfocarse en la producción y el tráfico de drogas –así como la criminalización de los consumidores- ha sido un error. Sugiere la alternativa de tratar a los consumidores y enfocarse en la reducción de la demanda (de la droga y no de sus insumos.