Está muy bien que el sector privado se interese por el desarrollo del país. Más aún que se interese por la educación del país. Y la idea detrás de la Escuela Virtual Backus, aún si no puede ser una prioridad para un gobierno que tiene que lidiar con deficiencias graves en la educación del Perú, es buena.
Pero, ¿a nadie más le parece algo inapropiado que justamente la Empresa que todos relacionamos con el consumo de alcohol sea justamente la que se haya adjudicado el rol de mejorar la educación de los niños y niñas peruanos? El alcohol es una de las principales causas de muertes a nivel mundial. Es un condicionante de la violencia doméstica. Es, sin lugar a dudas, un vicio que no deberíamos fomentar entre la juventud.
Pero bueno, en un país donde la empresa privada no se pelea por colaborar no podemos mirarle el diente al único caballo reglado que tenemos. Entonces, le di una mirada al portal en busca de alguna referencia a los riesgos del alcohol (y sí, yo sé que Backus no es solamente cervezas, pero no nos engañemos, el nombre Backus es sinónimo de cerveza). Pero no encontré nada.
Y no se trata de re-inventar la rueda. Una simple búsqueda en-línea puede ayudar:
En Europa hay un debate sobre la publicidad dirigida a los niños y varios países no permiten la participación de empresas en las escuelas si ello está condicionado al uso de la marca. Si lo que Backus pretende es responsabilidad social empresarial en serio, entonces le cambiaría el nombre a la escuela virtual Backus por Escuela Virtual a secas. Y si el gobierno tuviese una política clara sobre como puede y debe relacionarse con el sector privado (que no es mucho pedir en un país en el que los intereses privados se han, históricamente, mezclado con los públicos) esto no hubiese pasado y se habría establecido, al menos, la necesidad de ofrecer un servicio de consulta sobre los riesgos del consumo del alcohol.




