Hace tiempo, desde antes incluso que se iniciara la última campaña electoral, que escuchaba que se mencionaba este Programa pero no se conocía muchos detalles acerca del mismo. Ahora que oficialmente ya se promulgó resulta interesante conocer en qué consiste este programa, qué se busca con él y en qué medida puede resultar viable a mediano plazo.

 

Según el Decreto Supremo No. 051-2006-PCM de fecha 10 de agosto del 2006 y publicado el 12 del mismo mes, el “Programa Sierra Exportadora”, que está adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), tiene los siguientes objetivos:

 

a)  coordinar y promover planes de negocios y proyectos productivos que permitan la incorporación de la zona andina a la actividad exportadora nacional,

b)  promover programas de capacitación para el trabajo, asociatividad, adopción de nuevas tecnologías, liderazgo y aptitudes emprendedoras vinculados a los planes y proyectos a su cargo,

c)  diseñar, promover y supervisar proyectos de infraestructura vial, energética e hidráulica de menor escala destinados a potenciar la economía exportadora de zonas andinas determinadas,

d)  proponer y someter al Consejo de Ministros, a través de la PCM, previa coordinación con el sector correspondiente, proyectos normativos en materia de recursos naturales, propiedad y titulación, facilitación del comercio exterior, infraestructura productiva y otros de acuerdo a sus objetivos,

e)  coordinar y articular, planes y programas con entidades públicas y privadas a favor de los objetivos de la entidad así como evaluar sus resultados,

f)   sistematizar y difundir información destinada al sector privado para el establecimiento de cadenas de producción y/o comercialización que vinculen la zona andina a la actividad económica nacional y a la exportación y,

g)  otras que le sean asignadas.

 

El Consejo Directivo del Programa estará compuesto por los Ministros de Agricultura, Comercio Exterior y Turismo, Economía y Finanzas, Energía y Minas, Producción y Transportes y Comunicaciones y los recursos del mismo vendrán de transferencias del Tesoro Público, recursos propios que pudiera generar, donaciones, cooperación nacional e internacional y otras fuentes de financiamiento.

 

En resumen y poniéndolo en términos simples, se trata de un programa compuesto por proyectos productivos que busca lograr, para el final del Gobierno del Presidente Alan García, que unas 700,000 toneladas de diversos cultivos provenientes de 150,000 hectáreas de la sierra del Perú sean exportados al mundo, generando millones de soles en divisas y, más importante aún, en total cerca de 300,000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Se tiene previsto impulsar la producción de ajo, cebada, kiwicha, anís, granadilla, habas, manteca, quinua, sauco, frijol, maca, cítricos, cacao, papa, rocoto, chirimoya, flores, cochinilla, fibra de alpaca y truchas, entre otros, en los departamentos de Arequipa, Puno, Apurímac, Cuzco, Junín, Pasco, Huánuco, Cajamarca, Ayacucho, Huancavelica y Ancash, zonas donde la pobreza del país se encuentra concentrada.

 

Este programa, tal como ha sido concebido, posee buenas bases para lograr sus objetivos. Sin embargo, estos no vendrán rápidamente pues como se sabe los productores de la sierra del país enfrentan diversos problemas. En primer lugar, no se encuentran agrupados por lo que es muy difícil abastecer un pedido del exterior que generalmente es muy grande. En segundo lugar, no poseen la calidad necesaria ni sus productos son lo suficiente homogéneos, de manera a cumplir con la calidad mínima solicitada. En tercer lugar, no disponen de la necesaria infraestructura para poder trasladar sus productos a Lima (o al puerto más cercano a la zona de origen de los productos) para que sean exportados. Estos tres problemas se tratan de afrontar con los diversos proyectos recogidos en los objetivos del Programa pero llama la atención que un punto sumamente importante esté sólo implícitamente dentro del programa. Se trata del problema clave del financiamiento. Es conocido que los productores, que en la gran mayoría sólo cultiva para su consumo personal y para fines de supervivencia, no disponen de recursos financieros y/o tienen serios problemas para acceder a créditos para poder capacitarse, incrementar su producción y/o invertir en tecnología, por lo que este programa debería tener como objetivo también promover programas y proyectos de financiamiento a los que serán los exportadores en el mediano/largo plazo. Se hace pues inevitable una coordinación y cooperación estrecha entre PROMPEX, PROMPYME y las Cámaras de Comercio y de Industria regionales para que el libre comercio llegue a los estratos más bajos de la población.