¿Quién dijo que la democracia tenía que ser eficiente? La democracia es un proceso costoso, largo y que no garantiza el mejor resultado. Lo único que garantiza es que el resultado sea legítimo e inclusivo. Que agregue las ideas, opiniones, creencias, visiones, tendencias, miedos, optimismos, etc. de todos. En el primer programa de una semana de especiales desde América Latina de la BBC, el entrevistador sugirió una y otra vez que uno de los resultados ‘inesperados’ del gobierno de Bush y su cruzada por ‘la democracia’ es que las elecciones que se han realizado han elegido justamente a las personas y grupos que ellos querían derrotar: en Bolivia, Palestina, Irak. Mala suerte; bien por ellos, diría yo.
En el Perú, muchas personas, entre ellas Vargas Llosa (que fue entrevistado por el programa de la BBC –y que perdió la oportunidad de mostrar altura en su opinión y análisis), están preocupados y protestando de los posibles resultados de las elecciones que se vienen este fin de semana. Haciendo llamados a la población para que voten ‘inteligentemente’; estratégicamente (para evitar que Alan pase a la segunda vuelta, por ejemplo). Hoy, por ejemplo, he recibido un mail que hace un análisis de los pocos puntos con lo que aparentemente perdimos la oportunidad que nos gobierne Lourdes, hace 5 años. Pero, eso es, justamente la democracia. No entiendo cómo se puede argumentar por colusión en el voto para salvar la democracia.
Es cierto, Lourdes se quedó con las justas. Y seguramente este domingo se queden ella o Alan con las justas, nuevamente. Es inevitable, nuestro sistema electoral funciona así. Siempre vamos a dejar a uno detrás por unos pocos votos.
El llamado, a este domingo no debería ser que votemos por el menos malo en primera vuelta sino que votemos por el que queremos votar. Que el proceso electoral sea transparente y ordenado. Que no existan tachas o dudas sobre los candidatos elegidos. Y que la campaña de la segunda vuelta se centre en propuestas y políticas claras. El llamado debe ser a que el Perú elija a su próximo gobierno independiente y transparentemente. Sin dudas o tachas.
No importa quien sale elegido si la elección es libre. No importa porque el objetivo de la democracia no es elegir al candidato más educado, mejor vestido o con amigos más bonitos. El voto esta diseñado para ser participativo, para incluir las voces de todos, para considerar las opiniones (informadas o no) de todos. Es ineficiente porque implica un costo enorme que no garantiza el mejor resultado. Pero es necesario.
Pero, el voto mismo tampoco garantiza nada, porque una elección no nos hace más ni menos democráticos. No nos olvidemos de la participación durante los próximos 5 años. Ni de nuestros deberes cívicos y políticos.
Y tampoco nos olvidemos que siempre existe la opción de viciar el voto y viciar la elección. Los que no creemos que Lourdes sea la candidata que nos lleve a un Perú mejor, no tenemos porque votar por ella. Los que no creemos que Alan sea mejor, no tenemos porque votar por él. O por Humala, o por Paniagua, etc. Es nuestra responsabilidad votar de manera independiente. El voto es secreto para garantizar esa independencia y para asegurar una agregación y no una colusión de opiniones o posiciones.
Este domingo, votemos por el candidato por el que queremos votar. Y basémonos en criterios serios y positivos. No votemos en contra. No votemos por decreto. Eso no es democracia.
Esa es mi opinión.




