Mucho de lo que he escrito en estos últimos días viene de o ha sido inspirado por este libro de Eduardo Galeano (Montevideo, 1940). Yo sé que no todos podrán estar de acuerdo con sus interpretaciones de nuestra realidad pero sin embargo, no puedo sino recomendar que todo latinoamericano lo lea. Es más, es un libro que cualquiera que viva en la periferia (para usar un término de acorde con la visión dependentista) debe leer. Explica la forma en la que el centro (los países “desarrollados”) han extraído el capital y el trabajo para desarrollarse (el origen de la riqueza de las naciones a fin de cuentas no fue el libre mercado sino la libre explotación de nuestros recursos y nuestra mano de obra) y manipulado las ventajas comparativas de las “colonias” para mantener los precios de las materias primas bajos y su acceso siempre seguro. Por ejemplo, el caucho que fue “pirateado” por los ingleses en Malasia para que compita con el que se producía Brasil y Perú (o el café que se llevaron a Ghana, o la caña de azúcar que se pasó a cultivar en el caribe, etc.).
El libro ofrece una cantidad increíble (a veces lo es) de anécdotas y datos sobre el costo humano, ambiental y cultural que significó la conquista, la reconquista y el actual sistema de control económico y militar. Pero además resalta las mil y una formas de resistencia de latinoamericanos y las mil y una formas de represión que ha sufrido nuestra historia.
Es un libro sin censuras, que se puede leer saltando los comentarios más ideológicos” si eso es lo que uno quiere (con la seguridad que es casi imposible no llegar a conclusiones similares). Es una historia política y económica de nuestra región y de nuestro país. Explica por qué somos países productores de materias primas; por qué hay una frontera entre Colombia y Ecuador o entre Perú y Bolivia; por qué hemos vivido un sin número de dictaduras, por qué gobiernan las minorías, y por qué nos cuesta salir del hoyo.
Lo recomiendo.




