Yo creo que casi tan importante como la calidad de los reportajes periodísticos de un medio de comunicación es la elección de temas a tratar o publicar. Le dan a uno una idea clara de lo que importa y lo que no importa. Por ejemplo, la página inicio de RPP a las 9:28am hora de Lima tiene los siguientes titulares:

-Barreto dispuesto a ser investigado por la OCMA
-Anel Townsend renuncia a Perú Posible
-Mónaco dijo adiós al príncipe Rainiero III
-Desmantelada red de narcotráfrico con paramilitares colombianos
-Veinte muertos en incendio en hotel parisino habitado por inmigrantes
-Fiscalía investigará agresión a periodista César Hildebrandt
-Sporting Cristal arrancó empate en su visita a Cuenca (2-2),
-Fabiola Morales: los congresistas tenemos que poner el ejemplo
-Piden comisión investigadora por caso de dólares falsos
-Olivera critica acercamiento entre Alan García y Kouri
-Perú y España incrementan en 100% frecuencia de sus rutas aéreas

Todo esto es interesante y a cualquiera que decida leer los titulares de RPP a esta hora, alguno le parecerá más interesante que los otros. Pero hay algo que falta.

Faltan políticas (por políticas me refiero a cualquier curso de acción seguido por uno o un grupo de actores – en este caso en el espacio público). Hay mucha política partidaria, pero nada de políticas. A Barreto lo van a investigar, Anel renunció, la fiscalía va a investigar, Fabiola quiere dar el ejemplo, alguien pido una comisión investigadora (otra) y Olivera critica (otra). Hay mucha investigación pero nada de políticas.

No hay una noticia sobre la política comercial en el Perú. A nadie se le ha ocurrido hacer una investigación periodística a fondo sobre quienes están detrás de las decisiones a favor del TLC con E.E.U.U. No hay una discusión sobre las políticas de salud dirigidas a las madres adolescentes. No hay una nota sobre el proceso de toma de decisiones del Ministerio de Trabajo. ¿Qué ha pasado con las políticas laborales que tanto preocupan a los trabajadores? No hay un artículo sobre los criterios que debe seguir el Defensor del Pueblo para emitir un fallo, o sobre la educación de las personas con discapacidad. No hay nada sobre la política de aguas en el Perú que afecta a, bueno, a todos.

En el Perú todo es sobre política y nada sobre políticas. El problema, o uno de los problemas, es que no tenemos más que una palabra para las dos. Y es fácil confundirlas porque los políticos se han adueñado del proceso de generación de políticas. El otro problema, o la continuación de este, es que los políticos nos han manipulado hasta convencernos que la política y las políticas son sólo para los políticos –ellos.

Cuando los profesores o los doctores marchan por un mejor sueldo, los congresistas y ministros son los primeros en denunciar que “tienen intereses políticos”. ¿Y? No hay nada de malo con esto. Todos somos políticos. Y todos tenemos derechos y responsabilidades políticas. Y todos tenemos el derecho de ejercer esos derechos y cumplir esas responsabilidades a través de agrupaciones partidarias (los partidos políticos) o de la sociedad civil en general (ONGs, gremios). Protestar contra sueldos bajos es un acto político. Protestar contra la erradicación forzosa de las plantaciones de coca también es un acto político. Y protestar contra Fujimori también fue un acto político. Todos están interesados en cambiar una política.

Y la política no se acaba en el congreso y en las marchas. Trabajar para o con una ONG para reducir la pobreza, por ejemplo, es, fundamentalmente, un acto político. Cualquier esfuerzo por reducir la pobreza es un acto político –una responsabilidad política.

La falta de discusión sobre políticas públicas en el Perú es un síntoma de una apatía política forzada sobre la población por una clase dominante que no quiere ver su poder cuestionado. Entonces, los medios de comunicación nos bombardean con noticias sobre pleitos y goles, chicas y sexo, destapes y celebridades, y nada sobre las políticas que nos afectan directamente. Sin información no hay debate, sin debate no hay alternativas y sin alternativas no hay cambio.

Por suerte, el Internet, las listas de correos y ahora los weblogs (como este) se apuntan desde hace varios años como la mejor arma que tenemos a la mano. Este es, espero, sólo una de muchas más iniciativas por promover el debate en el Perú.

El mes de campaña electoral ha empezado en el Reino Unido (es sólo un mes desde que se anuncian las elecciones hasta el día de la votación). Desde hace unas semanas ha aparecido un anuncio de TV para alentar a los británicos a votar. En el comercial, un par de amigos (caricaturas) están conversando y uno le dice al otro que a él no le interesa la política. Al minuto, los dos amigos se encuentran atorados en tráfico, y antes que el ‘desinteresado’ se queje, su amigo le recuerda que a él no le interesa la política. La política nos afecta a todos. Nos afecta cuando vamos a la playa y pagamos peaje (esa es una política de transporte); nos afecta cuando vamos al colegio (público o privado están gobernados por políticas públicas educativas); nos afecta cuando vamos a una discoteca (hay políticas sanitarias, de seguridad, de zonificación, etc.); y nos afecta cuando nacemos –dicho de otra manera, nos afecta desde que nacemos: el hospital, las vacunas, las enfermeras y doctores, las camas, las cunas; de no ser por las políticas de salud nada de eso habría existido cuando naciste.

Y de no ser por la política, no existirían las políticas.

El debate, entonces, debe ser sobre políticas. Eso es lo que nos debe importar. Para eso es que pagamos sueldos del sector público. Para que diseñen e implementen políticas que mejoren nuestro nivel de vida y el de nuestra sociedad. En esta última semana de campaña, cada día ha sido utilizado para debatir las políticas que propone cada uno de los partidos británico en candidatura. ¿Cuánto va a costar? ¿Quién los va a hacer? ¿Cómo se va a hacer? ¿Qué propone el otro candidato? Etc. (Ojo, en el Reino Unido no todo es políticas, hay también bastante politiquería –y en el Perú también hay, de vez en cuando, algún debate sobre las políticas.)

La página de inicio de RPP que he tomado como ejemplo es sólo eso: un ejemplo. No es indicativa de todos los días o todas las noticias de RPP. (Y si uso RPP es porque al fin y al cabo, son de lo mejor que tenemos en el Perú en noticias.) Pero, lamentablemente, sí es indicativa de una tendencia generalizada en el país. Hay que despertar de la liturgia y participar. Cada uno en lo suyo (no todos tienen que salir a marchar) y cada uno con su opinión (no podemos estar todos de acuerdo). Porque mientras nos sigamos conformando con las peleas, los goles, las chicas, los destapes y las investigaciones (otra vez) vamos a seguir siendo gobernados por la misma banda de políticos y grupos de poder (léase interés) que sólo están interesados en su bolsillo y, como dice Molotov, nos gobiernan mal.