La aplanadora destructiva de peces y personas

 

Hace algunos años participando en una exposición magistral en Honduras escuche a Franz Himkelammert sustentar la idea de que el “asesinato es suicidio”, según el autor todo atentado o asesinato contra la naturaleza por efecto traería consigo afectación cuando no destrucción humana, el ejemplo que utilizaba en la sesión era el del tigre de bengala el cual era asesinado por los cazadores en safari del supuesto “primer mundo” para que su piel y cabeza sea colgada como trofeo en sus mansiones, según Himkelammert el asesinato de este animal traía consigo una ruptura en el equilibrio de la naturaleza el animal muerto por hobby o pseudo deporte al ser asesinado dejaba de comer cientos de ratas que iban a aumentar las posibilidades de muerte de niños por peste bubónica o rabia por mordida de rata, al final remataba con su idea “el asesinato es suicidio” al matar al tigre se estaba condenando a muerte a seres humanos.

 

Esta idea duramente real nos confronta ante una constatación “la expresión vivida de un sentido común anti ecológico” que persiste en las personas y un irracionalismo a la hora de consumir, explotar, depravar, destruir o utilizar indiscriminadamente los bienes naturales que son tan necesarios para pervivir como el aire mismo para los seres humanos y que por ende deben de ser tan respetados como lo son aún en estos inicios del un nuevo siglo en las comunidades andinas tradicionales o poblaciones autóctonas.

 

Es el dos mil ocho con todos los modernismos y aparatos que nos dicen que el futuro es hoy y la aplanadora destructiva del asesinato es suicidio se materializa en un distrito del Callao, en una zona del Perú, en un pequeño lugar al pie del mar pacifico, en el limite mismo con Lima Metropolitana, el lugar se llama La Perla, pues el mar de este distrito ha sido condenado por acuerdo del Estado a través de su Ministerio de Vivienda y con la venia de las autoridades locales y Regional a convertirse en el distrito en cuyo mar desembocaran los desechos de desagüe de todo Lima Metropolitana.

 

Si, aunque parezca anacrónico o una mala broma en una supuestamente ciudad moderna se ha resuelto como mejor medida desembocar las heces fecales de toda la población en un pedazo de mar por un espacio de tiempo corto tanto como la decisión política lo permita, el asesinado en este caso es el mar el mismo que muchas veces es motivo de orgullo de ser peruano, el mismo que tantas veces ha sido un eje fundamental de la economía del país, si, aunque no se crea en un país de Sudamérica los especialistas no se sabe de contratados por el Estado, o sea con nuestro dinero han decidido tirar las heces y orinas  de la metrópoli al mar.

 

Por esta decisión con visado de acuerdo Estatal cientos de familias enteras del distrito de La Perla tendrán el disgusto y perfume intenso de su mar convertido en relleno sanitario acuático (no el primero ni el único pero si talvez el mas aberrante), los niños allí no verán delfines ni merlines lo que verán serán excretas, allí no van ha haber hoteles, casinos, ni malls, allí lo que tendría que hacerse luego del asesinato seria tirar rollos de papel higiénico a montones como para hacer juego con el nuevo decorado del mar, quizás también un ambientador gigante olor lavanda o potpurrí de olor falso para burlar la afectación ambiental.

 

La aplanadora es manejada por la politiquería tradicional

 

La condena a La Perla es además parte de un conjunto de eventos de la política partidaria tradicional peruana que como sabemos esta tan devaluada quizás como las relaves que va a tirar el colector al mar, son justamente las prácticas que hacen que la gente no piense en la política en el sentido de la polis griega o tal como lo señalaba hace algún tiempo Hannah Arendt “la práctica que se basa en el hecho de la pluralidad de los hombres, del tratar de estar juntos los unos con los otros, los diversos en relaciones de justicia”.

 

La práctica política de la clientela, del mercadeo barato, del engaño, del cabe, de las prácticas montesinistas con paradigma en cana, las excretas de la política partidaria, el relave, ese es el que ha ayudado a que La Perla sea asesinada desde su mar, al decirlo da como ganas de cantar pero por impotencia y llorando “a little help for my friend” al ver como los tomadores de decisión política del Callao han aceptado que el mar de La Perla se llene de heces fecales. Pero en que nos basamos para decir esto tan duro, allí van los motivos de la decisión compartida de contaminar el mar de La Perla:

 

1. Las otros dos distritos candidatos para recibir los miles de descargas de heces eran Callao y Ventanilla en ambos lugares la gente salio a las calles, protesto, logrando salvarse de la contaminación travestida de cura a la crisis de desfogue del alcantarillado. Solo habría que acotar que Callao y Ventanilla cuentan con Alcaldes del partido del Presidente Regional del Callao, persona clave en estas decisiones.

 

2. El envío de los contenidos de los desagües de Lima hacia el mar de La Perla fue asumido, aceptado y firmado por el mencionado Presidente Regional del Callao Sr. Alex Kouri y allí viene la primera sorpresa o solo un hecho del azar: uno de los dos únicos distritos del Callao donde los candidatos del partido del Sr. Kouri llamado “Chim Pum Callao” no ganaron las pasadas elecciones distritales es La Perla (el otro distrito donde perdió es La Punta), es decir era una plaza difícil cuando no imposible, la pregunta al respecto es una que solo puede responder la conciencia del Sr. Kouri: ¿Será que el Presidente Regional ha castigado de esta forma a los vecinos de La Perla por no votar por sus candidatos? O ¿Será simplemente porque su clientela allí no es fija?.

 

3. Ahora habría que preguntarse ¿Un verdadero chalaco estaría contento y/o tranquilo sabiendo que una parte de su mar, del histórico mar de pescadores del Callao se llena de las excretas y orines? Creemos que no, ¿entonces que pasa o paso con el Sr. Kouri? Pues fácil no es del Callao, como también no era de La Perla su ultimo candidato a la Alcaldía de este distrito el Sr. De Martini, ni tampoco lo era el antiguo alcalde que tuvo su partido en La Perla el Sr. Albretch hoy Vicepresidente Regional, gente de otras partes que no dimensionan al Callao más que como un botín político.

 

4. El mar de San Miguel distrito de Lima era el antiguo vertedero de esta contaminación pero sus vecinos cerraron filas para que no se reconstruya el colector que ha su vez años venia contaminando su mar, para suerte su Alcalde también era cercano políticamente al Presidente Regional del Callao, entonces entre amigos no podían dejar de quitarse el apoyo.

 

5. Entonces en el medio se quedo La Perla, su condena era como “crónica de una muerte anunciada”, además esto fue facilitado por el actual alcalde del distrito Sr. Pedro López para plantarse fuerte frente a la decisión tomada, su falta de protagonismo, línea y respuesta ha sido evidente, talvez era un tema de autoestima pues este Alcalde ha muerto políticamente de la peor manera: “jugando con la necesidad y esperanza de los niños del distrito”. Sucede que en las navidades del año 2007 el Sr. López prometió darles regalos a todos los niños y niñas del distrito e inclusive levanto un empadronamiento para tal fin pero nunca cumplió con su promesa al menos en bastos sectores del distrito donde hasta ahora le vienen esperando los niños y niñas.

 

6. La gente de La Perla pues se ha encontrado en el medio de la triquinuela política, del clientelismo, de la incapacidad, del avivamiento y allí radica su condena en no tener la visión política del relave de la práctica política.

 

La aplanadora que asesina no tiene frenos

 

Es tan clientelar el manejo de los tomadores de decisión política arriba mencionados en torno a lo sucedido en La Perla que ni siquiera han detenido a pensar de que el mar de La Perla es mar del Callao y el mar del Callao esta pegado al de Lima y que al fin y al cabo ambos espacios de mar pertenecen al Perú, no se han detenido a pensar de que su victoria al lograr la aprobación de la contaminación conciente del mar de La Perla es una victoria de pirrica, es decir inexistente porque igual el mar se mueve y el contenido del mar también de lado a lado, el gran y real triunfo hubiera sido la decisión y acción política para que la contaminación del mar peruano con excretas se pare.

 

Es decir la decisión final a la que se ha arribado no es mas que una criollada, una jugada para la tribuna de los votos, y es la masa votante la que ha sido realmente protegida, las poblaciones del Callao, Ventanilla, San Miguel, no han sido tan protegidas en su integridad y salud como si sus votos.

 

Una canción de Sabina es “esta boca es mía” y lo recuerdo porque también falta saber la posición del Presidente del país, del primer ministro, de los Ministros de Sectores como Salud o de la Mujer y Desarrollo Social respecto a la decisión de asesinar el mar y con ello atentar contra la integridad y bienestar de personas, ojo que las anchovetas que entregan en sus programas para personas pacientes de TBC o en los programas alimentarios también provienen de ese mar.

 

La contaminación tiene fecha de inicio la gente de La Perla sigue zapateando tal como deberíamos zapatear todos los que queremos este mar, quienes queremos seguir orgullosos de sus tantas millas, quienes además comemos los frutos que este mar genera, esperemos que aparezca un momento de coherencia de los tomadores de decisión política líneas arriba señalados o por ultimo del Presidente que fomenta el consumo de anchoveta y que comunica tantas veces sobre el mejoramiento económico del país para que se mande al olvido el colector de La Perla que es la puerta al asesinato, asesinato que es suicidio.