Ayer en Lima se anunciaron las últimas cifras de la pobreza para el Perú. Las cifras son más que alentadoras ... para el gobierno. Y era de esperarse dado que estamos próximos a las fiestas patrias.
La pobreza según las cifras oficiales y mediante la metodología de la línea de pobreza (ven si el gastos de cada hogar en un periodo de tiempo, en total, alcanza el valor de la canasta básica de consumo del Perú, sino ese hogar es considerado pobre) la pobreza bajó a 44.5%. Buenas noticias, según el ex Murillo boy Renan Quispe, actual jefe del INEI. Después de este anuncio nuestro señor Presidente dijo algo así como que el crecimiento económico estaba comenzando a alcanzar a los peruanos. Sí, buenas noticias, pero un tanto contradictorias pues se basan en cifras construidas a partir información recopilada por el demolido y destruido INEI anterior. Eso sí, los calculos han sido validados por el IRD y por el Banco Mundial lo cual hace impertinente cualquier critica metodologica o cualquier comparación con la realidad.
Lo cierto es que dados los niveles de desigualdad que existen en el país, y que se hacen tangibles cuando uno conversa con la gente de La Libertad, Ica, Ancash o Cajamarca donde se supone que se está en pleno boom económico. Donde la mayoría de la gente está exiliada de la bonanza económica. Aumentan los puestos de trabajo (de calidad?) más de lo que se están incrementando los salarios. En Ica la producción agro industrial se ha incrementado notablemente y se contrata a más personas, yeah! pero el salario diario por casi 10 horas de trabajo está entre 8 a 10 soles. Eso sí, tu mismo ves qué comes y si te desmayas que te carguen tus compañeros. Descansa mañana para que te recuperes. ¡Ah cholito!, eso sí, si no trabajas no te pago el día. Esa es la situación a la que Toledo se atrevió a denominar "pleno empleo". Ayayayay.....
No es que sea un aguafiestas pero hay que evitar caer en triunfalismos sobre todo cuando las políticas redistributivas aun no surten efecto. Tendremos que esperar a la publicación de las bases de datos para hacer un análisis de cómo y en cuánto han cambiado los indicadores de redistribución. Lo más probable es que repita el drama: mucho para pocos y poco para muchos. Los síntomas de está situación están ahi, solo que quizá no los queremos ver. Coincido con la opinión oficial: hay pequeños grupos motivando a la gente a protestar, bloquear carreteras, destruir infraestructura, entre otros desmanes, pero eso es lo de siempre y en todo el mundo. Lo grave es que hay mucha gente dispuesta a hacerle caso a esos pequeños grupos.
Hasta que mejoren los mecanismos y medios de redistribución es preferible guardar un perfil bajo acerca de los logros en materia de lucha contra la pobreza, y claro, seguir trabajando.
Pronto publicaremos algunas cifras y graficos acerca de la pobreza para su discusión en el blog.
Lorenzo Oimas




