Arturo Woodman, Presidente del Instituto Peruano del Deporte (IPD), anunció que el gobierno se toma en serio la posibilidad de organizar los Juegos Olímpicos del 2016 (o el 2020 o el 2024).

 

Está bien soñar pero a veces hay que ser realistas. Las Olimpiadas de Atenas costaron US$12 billones. El presupuesto de las Olimpiadas de Londres es, hasta el momento, US$18 billones.

 

Para ponerlo en perspectiva las reservas internacionales del Perú están cerca de los US$35 billones.

 

¿En serio?

 

Deberíamos apuntar a estar en la posibilidad de organizar las Olimpiadas. Pero ese no puede ser el motor de desarrollo –mas bien, un lujo que lo acompañe. Londres, que organizará los juegos en el 2012, está lejos de la tranquilidad. Problemas de corrupción e ineficiencias ya empiezan a aparecer.

 

No perdamos el tiempo ni plata con propuestas que no tienen opción. Empecemos por apoyar, en serio, al deporte peruano (y no solamente al fútbol) y veamos, en el 2024, si las medallas nos ponen en el mapa entonces. Es la opción más barata y adecuada.