Nostalgia, podríamos llamarlo. De un tiempo pasado, cuando afinábamos el oido para calcular la dirección de donde vino la onda expansiva. Cuando listábamos los posibles blancos. El Banco de Crédito de Todos. No, el Continental. No, Petro Perú. Fue el Banco de Crédito.
Se cuadraba al carro lleno de anfo y dinamita. Se bajan los terrucos. Y unos minutos después bum. Bum no es el sonido. En realidad era un sonido seco. Y desde la distancia se escuchaba con la onda y el ruido de las ventanas a punto de romperse. Se sentía venir. Se escuchaban las ventanas de ... more »




