El debate será en Lima, sin insultos ni agravios y será transmitido por un 'pool' de medios televisivos. Fecha todavía por definir. Es mi opinión que el debate debería ser realizado en provincias; y que no debería ser uno sino por lo menos dos. Así le darían la oportunidad al electorado a reponder a algunas de las declaraciones de los candidatos entablando un diálogo que es lo que falta.
Ah, el debate presidencial. Esa tan honorable tradición peruana. Eso habrá sido en la época del abuelo. En los 90s no tuvimos debates. Y en los 70s tuvimos dictadura. Y en general, en el Perú nunca se debate. El Congreso está lleno de discursos; el debate brilla por su ausencia, como dicen.
Hay un programa de la BBC realmente bueno en el Reino Unido que se llama Question Time (Tiempo de Preguntas). Todas las semanas el programa se filma en vivo desde ciudades y pueblos distintos (el lugar se anuncia la semana anterior). Los invitados son personalidades públicas que incluyen a altos funcionarios del gobierno, miembros de la oposición, periodistas, celebridades, etc. En general, personas con capacidad de argumentar y debatir. El público les hace preguntas directas y estas son moderadas por el conductor. Las preguntas son realmente directas y el moderador no permite que los panelistas se vayan por las ramas. 'Eso no responde la pregunta', es una frase bastante común. Existe, entonces, una cultura no solamente de debate sino de preguntas. El público está acostumbrado a preguntar. El mejor ejemplo de esta cultura de la pregunta y la demanda de una respuesta es el incidente ocurrido en Newsnight entre Jeremy Paxman (conductor) y Michael Howard (en ese entonces Ministro del Interior y después líder de los Conservadores): Paxman le preguntó a Howard 12 veces si había amenazado a otro político sobre una decisión que este había tomado. Howard se resistía a decir sí o no.
Hace un par de años, antes de las elecciones presidenciales en USA, el programa se filmó desde Florida. Durante la hora que dura la transmisión no hubo preguntas y no hubo respuestas. El público se la pasó dando discursos sobre los grandioso o lo terrible que es Bush. Y los panelistas se la pasaron aplaudiendo o criticando.
Más que un debate, entre candidatos que seguramente no tienen nada que decir más allá del guión que dicta la camapaña electoral, deberíamos tener preguntas desde el público y a través de los medios de prensa. Pero si los medios de prensa son incapaces de hacer las preguntas adecuadas, existen otras formas de hacerlas. Este blog, por ejemplo.
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