A primera vista (aunque no lo ví sino que lo escuché) el debate pareció menos un debate y más una presentación intercalada de un resúmen de las respectivas campañas, sasonadas por promesas y ataques. Algunas perlas como la bandera, la tardanza y los gritos, seguramente pasarán al olvido pero harán los titulares por los próximos días. Tocaron algunos temas interesantes como el proceso de decentralización, la necesidad de luchar contra la pobreza y la búsqueda de un nuevo camino.

En esto último García ha optado por seguir el modelo tradicional atacando (o corrigiendo) algunos problemas -concentrándose en las áreas en las que seguramente encontrará menor resistencia. Humala habla de cambiar el modelo, pero manteniendo estabilidad macroeconómica. Cambiar el modelo suena bien pero no es de lo que habla él, realmente. Sería mejor hablar de cambiar el enfoque o el paradigma. O cambiar la narrativa. Ya no Inversion lleva a reducción de pobreza; sino reducción de pobreza lleva a inversión (sostenida). El modelo es el mismo porque no vamos a pasar de pronto a una economía comunista o del trueque; ni vamos a cambiar nuestras políticas monetarias o fiscales.

Me gustó la explicación de Humala sobre la exclusión que se vive en el Perú a la hora de 'hacer políticas'; y me sorprendió, por ello, que Alan hubiese usado un ejemplo de 'agua para Lima' porque eso solamente refuerza lo dicho por Humala (todo para Lima, siempre para Lima).

Igualmente, me pareció interesante el enfoque buffet de Alan; tomando un poco de la derecha y otro poco de la izquierda, un poco del Perú y otro de afuera. Para lo que dió el debate, por lo menos.

En los próximos días esperamos que pasemos del voto por 'quién crees que ganó el debate' al análisis. Los invito a que escriban sus comentarios sobre el debate y compartan sus opiniones sobre lo que se dijo, cómo se dijo y qué implica todo eso para la segunda vuelta y, en el más largo plazo, para el futuro del Perú.