De vez en cuando, me gusta darle una mirada a las encuestas de El Comercio. La de hoy pregunta si Castañeda debería asumir el liderazgo de Unidad Nacional, reemplazando a Lourdes. Por ahora va ganando el sí (54% a 45%). No voté todavía aunque me inclino por el sí. Pero no voté porque me inclino más por el “Lourdes debería pelear por su puesto en un proceso democrático”. Yo soy de los que piensan que Lourdes ya no puede ser presidenta (me puedo equivocar); no por su incapacidad, sino por su 'irrepresantabilidad' (nueva palabra, apunten). Pero ese es un tema para otro día y otra discusión. Y me imagino que los miembros de Unidad Nacional deben andar preguntándose si Lourdes es la candidata ideal para llevarlos al poder. Porque es claro que a lo que aspira UN es el poder. Nada de malo con eso. Y si bien, en las últimas semanas he criticado algo a Lourdes y su plan de gobierno (y, en general, el enfoque neo-Washington Consensus –pero Washington Consensus al fin y al cabo- de su discurso) estoy de acuerdo en que se ha rodeado de y que potencialmente puede ofrecer un camino sostenido de desarrollo. Pero no puedo pretender que no me preocupa que el camino que ofrece también sea uno que refuerza el estatus quo de poder de unos pocos sobre los muchos. Y esto es algo que considero insostenible e indeseable; que es una de las causas de la inequidad y de la pobreza crónica. Pero, bueno, ya lo discutiremos otro día, estoy seguro.

 

De vez en cuando, me gusta hacer paralelos entre lo que pasa en el Reino Unido con lo que pasa en el Perú. (A veces más de la cuenta). Esta es una de esas veces. Y esta es mi propuesta para UN (ojo, esto va para todos los demás):

 1) Hacia fines del año, cuando haya pasado el caos de las elecciones y la trasferencia de mando y el nuevo gobierno se haya acomodado en el poder, Lourdes debe anunciar el llamado a elecciones en su partido.

2) El proceso debe ser público, permitiendo que el electorado, en general, conozca a los posibles candidatos al liderazgo de UN.

3) Una vez identificados los candidatos (eso ya le corresponde al partido) estos deben iniciar una campaña, no de pancartas y propaganda sino de debates a nivel nacional –televisados y radiodifundidos.

4) UN debe elegir, no solamente un buen candidato (o candidata) sobre la base de su capacidad técnica sino además sobre la base de su ‘electibilidad’. De nada sirve tener un genio que no puede salir presidente.

 

No es tan complicado, me parece. Los beneficios de este proceso transparente y público son varios. Primero, el nuevo líder del partido tendrá legitimidad en el partido (no es un cargo de por vida). Segundo, será un personaje conocido a nivel nacional. Tercero, siendo público, el partido podrá determinar que tan elegibles es cada uno de los candidatos y por lo tanto se les puede atribuir cierta legitimidad por Proxy. Cuarto, es un ejercicio democrático que falta en el Perú.  Quinto, le da continuidad al partido.

 

Si sale Lourdes, bien por ella porque seguramente estará en una mejor posición, esta vez. Sino, bueno, así es la democracia. 

 

Pero eso no es todo. Cada año, los partidos con aspiraciones serias deberían (de hecho tienen que como cualquier asociación) organizar una conferencia. Esta conferencia debería, también, ser pública. Y durante el evento, UN debería presentar sus propuestas no sólo de gobierno (a la qué harían si tuviesen el poder hoy) sino también sus propuestas de estrategia. (Ojo, lo mismo para los otros partidos, en el poder o no.) Este es un ejercicio que le sirve a los votantes y a los partidos. Nos ayuda a conocernos mejor. A entendernos. A elegir. Nos enseña lo que son los debates, lo que es la democracia. Si queremos transparencia en el gobierno necesitamos transparencia en los actores políticos. No podemos tener lo uno sin lo otro.

 

Hay otras recomendaciones para UN: crear una base en provincias. Trabajar desde abajo, buscar candidatos capaces pero con credenciales populares, desarrollar una estrategia revolucionaria: convertirse en el partido que ofrece soluciones y no discursos. Pero eso no se hace en la TV o en Lima sino en el campo, en la sierra, en la chacra, en el pueblo joven. Pero eso será cosa de otro blog.