Ayer, Argentina celebró el 30 Aniversario del Golpe de Estado que llevó a la muerte de por lo menos 30,000 argentinos a consecuencia de la famosa "Guerra Sucia". Como parte de las celebraciones se han desclasificado una serie de archivos que acercan a los argentinos a la justicia y la reconciliación. "No pude haber reconciliación si queda alguna pizca de impunidad", dijo Kirchner. Los perdones presidenciales dados por la dictadura y los gobiernos que la siguieron srán cancelados y se abre un proceso desde hace tanto tiempo esperado.
El Perú ya dió el primer paso. La Comisión de la Verdad y Reconciliación ofreció un recuento no solamente de las muertes sino también de las causas y sus consecuencias. nos dirigió hacia la justicia, como no ha logrado ninguna otra comisión de la verdad. Pero queda mucho más por hacer.
Ahora que celebramos la democracia y que buscamos la justicia deberíamos pensar sobre formas de no olvidar. El museo de la comisión, los libros y presentaciones fotográficas, la revisión de los libros de historia y educación cívica son algunos modos de evitar repetir la historia.
Yo nunca he sido partidario de los Días Internacionales (o de la Patria); siempre tuve la posición de Mafalda que a la patria se le quiere todos los días y no sólo cuando nos lo dice el calendario. Pero a raíz de mi trabajo me he topado con historias muy interesantes de como la celebración de aniversarios o Días Internacionales (como el Día del Agua, que acaba de pasar) puede ayudar a generar cambios importantes de políticas y prácticas. La violencia política, y en ella incluyo las arremetidas militares la autoridad cívil, ha sido, desde nuestra independencia nuestro mayor flajelo y principal causa de nuestro subdesarrollo. Cada dicatadura nos atrasa décadas, nos hace perder la poca confianza que tenemos de las instituciones democráticas, nos enfrenta los unos contra los otros. Ahora mismo nos enfrentamos a una elección donde el candidato favorito se presenta como el retorno al militarismo (Humala), y su opositora (Flores Nano) y sus seguidores fueron incapace de apoyar las recomendaciones de la Comisión contra las manzanas podridas de las Fuerzas Armadas.
Nadie quiere hablar de la verdad y la reconciliación: mano dura, nuevamente, es la única alternativa a la vista. Un Día Nacional para recordar; para que los que nos bogiernan no se olviden tan fácilmente que este país no puede soportar otra dictadura ni otras 70,000 muertes.




