Un informe elaborado por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos sobre la Ley de ONG promulgada por el Gobierno puede convertirse en una nueva traba al TLC. Ya lo decíamos antes, la Ley atenta contra los derechos de expresión y asociación. No hay, por suerte, como ocultar esos matices totalitarios.

 

Resulta, interesante, sin embargo, que esta crítica venga de los Estados Unidos donde una ley similar impuesta sobre las ONG ha hecho casi imposible el trabajo de estas en el Medio Oriente o el mundo musulmán más en general. (Y ojo que no sorprenda que el tema Derechos Humanos sea una excusa para no darnos acceso a su mercado.) Pero vale la pena recalcar que el Gobierno Peruano del APRA, y sus aliados, no pueden dárselas de liberales en algunas cosas y de autoritarios en otras. Lo más fácil seria que fueren consistentes. Si quieren darle rienda suelta a las empresas extractivas y al abuso de derechos humanos, por lo menos déjennos a la sociedad civil para defendernos y proteger nuestros derechos.

 

Este tema ya ha sido tratado por la sociedad civil a nivel internacional -tanto como por expertos en el tema. Una carta de  Lord Avebury del Peru Support Group a Lord Triesman da fe de la preocupación. Y para Human Rights Watch, la Ley atentaba directamente contra los derechos humanos en el Perú. Inclusive Freedom House, el bastión del mensaje del “individuo es el Rey” anunciaba que la Ley afectaría gravemente la capacidad de los individuos y organizaciones a ejercer sus derechos cívicos y políticos.

 

En el Perú, muchas veces se toma a la sociedad civil con ligereza. Este es un gran error. A nivel global y en Estados Unidos y en Europa, la sociedad civil si tiene un rol importante que jugar. No es la primera vez que el Senado Americano recibe informes de Human Rights Watch. Ni que los ministros británicos enfrentas preguntas del público. Y mas de una vez, las respuestas de los gobiernos con los que nos pretendemos engraciar están afectadas por las acampanas de esas mismas ONG que despreciamos acá.

 

No es cosa que hagamos todo lo que digan. Para eso existen nuestros representantes y políticos. Pero vale la pena escuchar.