Escribía el jueves la noticia que dos proyectos de ley (uno de la Cámara de Representantes – HR 6406 y otro del Senado – HR 4388, habían sido propuestos en el Congreso de los Estados Unidos conteniendo provisiones, entre otras, acerca de la renovación de la Ley de Promoción Comercial y Erradicación de la Droga (ATPDEA, por sus siglas en inglés). Mencionaba asimismo que luego de varias negociaciones internas entre la Cámara de Representantes y el Senado se había llegado a un texto consensuado (página 16) y que el día viernes iba a comenzar su proceso de aprobación en ambas cámaras.

 

Así pues el viernes el proyecto que renueva el ATPDEA por 6 meses comenzó a ser discutido en la Cámara de Representantes y fue sometido a aprobación. Eran las 5.30pm (la sesión había comenzado a las 9.30am) y luego de minutos angustiosos se conoció la buena noticia: ¡había sido aprobado! Una pausa para comentar algunos datos curiosos acerca de lo que constituyó el primer paso hacia la aprobación final y definitiva de la renovación del ATPDEA.

 

Si uno entra al detalle de dicha aprobación uno puede intuir lo difícil que resulta aprobar leyes comerciales en el Congreso norteamericano. Efectivamente, esta votación fue ganada por 207 votos a favor y 193 en contra. Recordemos que no se trata de la primera vez que los votos se disputan palmo a palmo en la Cámara de Representantes pues tanto para la aprobación del Tratado de Libre Comercio con los países de Centroamérica (CAFTA) como anteriormente para la aprobación de la “vía libre” (TPA, ex Fast Track –facultad que le otorga el Congreso de los EE.UU. al Poder Ejecutivo de votar las leyes comerciales negociadas por el Poder Ejecutivo en bloque, sin discusiones previas y sin derecho a enmienda de los capítulos y cláusulas ya cerradas en las mesas de negociación– los votos a favor escasearon.

Un segundo punto que corrobora el hecho que dentro del Congreso los demócratas son más proteccionistas y, por lo tanto, más reacios a aprobar tratados de libre comercio, es la composición y repartición de los votos. Si miramos los 207 votos a favor, 166 correspondieron a congresistas republicanos mientras que tan sólo 41 correspondieron a congresistas demócratas. De la misma manera, en los 193 votos en contra la gran mayoría (149) vinieron de la bancada demócrata mientras que los republicanos lo rechazaron con sólo 43 votos (también había un independiente en contra).      

 

Ahora venía el segundo gran paso y así llegaba el momento de ser discutido en el Senado. Luego vino la votación y esta vez la diferencia fue abismal: 79 votos a favor contra tan sólo 9 en contra.

 

El ATPDEA, renovado hasta el 30 de junio del 2007 –y por 6 meses adicionales de aprobarse en el Congreso de los EE.UU., antes de esa fecha, el Acuerdo de Promoción Comercial (más conocido y recogido en la prensa como TLC, Tratado de Libre Comercio) bilateral– y para los 4 países andinos, ahora se encuentra en las manos del Presidente George W. Bush para su firma y consecuente puesta en vigencia. Ahora toca trabajar intensamente en el frente externo para que el Acuerdo de Promoción Comercial bilateral sea puesto en la agenda del nuevo Congreso de los EE.UU. que asume en enero del 2007 y sea aprobado expeditamente antes que el TPA llegue a su término.