Viendo el partido Argentina-México por los cuartos de final del mundial un amigo alemán me preguntó: “¿A los sudamericanos les molesta que sus mejores jugadores vengan a jugar a Europa?. Yo le respondí que no, porque en Europa mejoraban y luego jugaban mejor por la selección, haciendo más probable que clasifique al mundial o que gane la Copa América.

 

Inmediatamente pensé en otra cara de la misma moneda: “¿A los sudamericanos les molesta que los mejores profesionales vayan a estudiar y trabajar a Estados Unidos o Europa?” La respuesta no podría ser la misma, porque no hay selección en la que jugar, pero si un mundial que ganar.

 

Si consideramos que un alto porcentaje nunca regresa, o si regresa lo hace prácticamente jubilado, podemos darnos cuenta que el Perú no capitaliza la habilidad de mucha gente capaz que decide emigrar por diferentes motivos.

 

Sería interesante formar una selección, que podría materializarse en la forma de consultarías/comités, materiales o virtuales en la que formarían parte profesionales destacados en diferentes áreas que no piensan volver al Perú en el corto plazo, como cualquier jugador de fútbol que no regresaría a Alianza si está jugando en el Bayern pero que sí juega partidos en la selección cuando es necesario.

 

Jorge Velarde