Estimados todos,
Humala, con su intolerancia y contradicciones, va primero y al alza. Alan, que ha tenido la audacia (por falta de una mejor palabra) de asegurar que “la propuesta de Humala es 100 veces peor que estatizar la banca” va tercero y está cerca. Lourdes, mientras tanto, está segunda y da la impresión de desinflarse. Todo esto es deprimente, para serles franco. Pero lo peor me parece que tengamos que estar nuevamente tratando de que salga elegido el menos malo. Y es que Lourdes, con toda la esperanza que puede ofrecer dentro del contexto peruano a muchos de nosotros, en un escenario político de verdad sería una asesora cuando mucho. Lo siento si ofendo a alguien con este comentario, pero es la verdad; y no se trata de sexismo, se trata de su incapacidad de ser clara y de defender puntos de vista o su propia dignidad. Francamente no entiendo que una mujer que se ofrece para representarnos frente al mundo acepte que le digan “señorita” en tono despectivo y no devuelva una cachetada. Sin embargo, y a la luz de las alternativas, Lourdes es lo más razonable que hay a la mano. Quizás su plan de gobierno sea bastante pobre desde un punto de vista conceptual, pero eso no difiere en nada del de los otros candidatos. Lo que me hace pensar que Lourdes es una mejor alternativa a las otras dos es que, una vez en el poder, es más probable que se rodee de personas centradas y capaces que en el caso de los otros candidatos. Tendremos, probablemente, un gobierno tipo Toledo, es decir, un gobierno con avances medianos y grandes oportunidades perdidas, pero sin mayores despropósitos.
Sin embargo, y tratando de mantener el tema inicial, quisiera decir que esta realidad que estamos viviendo es ridícula. Me parece difícil de aceptar que no haya siquiera un candidato con potencial de ser elegido que cuente con un plan de gobierno serio y trabajado. Me cuesta entender que desde las últimas elecciones, dos de los principales candidatos a la presidencia no se hayan tomado el trabajo de crear un proyecto conciso y sigan proponiendo vaguedades y resultados impresionantes sin una base teórica firme. Yo sé que ustedes (por lo menos algunos de ustedes) piensan igual que yo, y me gustaría saber por qué no hacemos algo al respecto. Este blog me parece un excelente punto de partida y una idea fantástica, pero estoy hablando de algo más concreto. Yo no he hecho nada al respecto porque, siendo totalmente honesto, me parece demasiado trabajo y no sabría dónde comenzar. Pero el tiempo va a seguir pasando y no hay ninguna evidencia que nos haga pensar que la realidad peruana vaya a cambiar. Se atribuye a Einstein el haber dicho que “locura es repetir una acción muchas veces y esperar resultados distintos”. En eso estamos. ¿Vamos a dejar que siga sucediendo lo mismo en el Perú elección tras elección tras elección? No hay mayor alternativa ahora, pero la hay para futuras elecciones (a la espera de que si Humala es elegido no se convierta en Hugo Chávez en lo que respecta a libertades ciudadanas). Podemos dejar que esto siga pasando, pero es verdad lo que dijo Einstein y nuestra inacción constituye una decisión conciente y, por ende, una acción. No se aceptan reclamos o devoluciones.




