Seguro que si nos enteramos que el Perú se encuentra en el top ten mundial de selecciones de fútbol, la prensa le dará una extensa cobertura, todos nos alegraremos mucho, será un acontecimiento. Si nos enteramos que el Perú está entre las 10 economías que más crecieron, la prensa también lo cubrirá, aunque la cobertura será menos extensa, y también nos alegraremos, aunque sea un poquito ¿Qué pasa cuando nos enteramos que en el Perú se encuentra uno de los lugares más contaminados en el mundo? Seguro que no nos alegraremos, pero, ¿le daremos una importancia similar?
Blacksmith Institute es la organización que, luego de encuestar a científicos y ambientalistas en todo el mundo, ha encontrado a La Oroya como uno de los diez lugares más contaminados en el mundo. Chernobyl, Dzerzhinsk (donde se usaron armas químicas durante la Guerra Fría), Mailuu-Suu (donde operaba una antigua planta de uranio) entre otras ciudades, acompañan a La Oroya en la lista. Un extracto del reporte indica que "there are places where life expectancy approaches medieval rates, where birth defects are the norm not the exception, where children's asthma rates are measured above 90%, and where mental retardation is endemic".
Cualquier desinformado al que le presentan esta información, notaría la gravedad de la situación. Sin embargo, los peruanos no estamos desinformados sobre la gran contaminación que existe en La Oroya, o en otras zonas mineras ¿Cuántos reportajes recordamos advirtiendo sobre los peligros de esta contaminación? A pesar de ello, es poco o nada lo que se ha hecho por mejorar las condiciones de vida en esta zona ¿Será que desde fuera nos lo tienen que decir para hacer algo al respecto?




